El entrenamiento mental puede realizarlo cualquier individuo para mejorar la habilidad y flexibilidad mental optimizando su funcionamiento.
El cerebro necesita ejercitar las diferentes capacidades cognitivas para aumentar su rendimiento mental, modificando su estructura, aumentando las conexiones neuronales, resultando una mejor y mayor adaptación del individuo al medio.
Las capacidades cognitivas que entrenamos son: percepción, atención, memoria, razonamiento, orientación espacio-temporal, lenguaje y funciones ejecutivas.
Dichas capacidades no dependen sólo de factores genéticos heredados sino también del aprendizaje e interacción continua de la persona con el entorno. Se pueden modificar y mejorar con la práctica sistemática. A mayor estimulación, más completa organización neurológica y mejores expectativas en cuanto a capacidades y habilidades mentales.